¡SI PUEDES HACERLO!
No hay un solo día de mi vida que no piense en mi salud. En la gran oportunidad que se me ha dado. Es un nuevo nacimiento. No es mi intención sermonear a nadie de lo que debe hacer con su vida, ya que ni soy experta en salud ni una erudita. Pero tengo un corazón. Un llamado a invitar a la gente “mira, me pasé para el otro lado, aquí hay luz, quiero que vengas conmigo”. Ayer en mi meditación -no siempre diaria, me preguntaba “¿Por qué querer ayudar a otros? ¿Para qué?” Bien se que muchos son indiferentes, algunos están dormidos, otros no comprenden porque tanto alboroto, no saben el gozo que siente cuando alguien “ha vuelto a la vida”. Pensé en Jesús. Quien fue al extremo de no solo convidar a otros, si no que dio hasta lo ultimo de si mismo. Sanidad. Carne. Sangre. ¿Para qué? ¿Por el puro placer de ayudar a otros? ¿Por amor? Solo se que cuando ves la luz en el camino, cuando encuentras las piezas que faltaban, la alegría es tanta que no puedo parar de hablar y pensar sobre e...